martes, 10 de septiembre de 2013

#Microrelato

Yo no quería dormir sola, tú querías dormir acompañado. Tú pedías un beso en la mejilla, yo necesitaba algo más. Transcurrió la noche rápidamente. Tú te quedaste contándome mil historias. Con las ganas puestas a flor de piel. Pronto comencé a sentir como que yo ya no era yo, y tú no eras tú. Pasé a formar parte de los cuentos que me contabas. Yo en todos era el lobo, tú Caperucita.

2 comentarios:

  1. Directo; lo mejor es que deja vertientes para explorar. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Seguiré publicando más. Cuando quieras pásate, me alegro de que te haya gustado.

      Eliminar