Mi entrada de hoy está dedicada a una de las figuras que más influencia mediática tiene en España en tanto a que siempre la está cagando públicamente.
Hoy os quiero hablar de la super-inteligente, Ana Botella, alcaldesa de Madrid.
Mi indignación más bien viene porque una serie de individuos apoyan a esta mujer que en mi opinión es más tonta que una patata, en un asunto que no tiene ningún fundamento.
Veréis, toda la polémica viene por un artículo publicado por el país (adjunto link) que viene a decir que los músicos callejeros sólo podrán actuar en lugares públicos si obtienen una licencia. Esta licencia se obtiene con una audición. En resumidas cuentas, los músicos deben venderse ante un comité sin ningún criterio, -ellos mismos se delatan-. No se aceptan amplificadores ni instrumentos de precisión, y la única cualidad que se valora es la calidad de la música.
¿Y como co*o se valora eso? Me puede a mí gustar mucho el rock, que otros lo aborrecerán. ¿Entonces qué, quién dictamina que es buena música y que mala cuando estamos hablando de artistas callejeros de música libre?.
Bueno pues a mis queridos seguidores de Botella, sólo quería deciros que el comité de análisis de músicos no es ni mucho menos para que alguien en paro tenga empleo; es una idea tan absurda como la medida de la simpatiquísima alcaldesa que muy lejos de pecar de inteligente, adopta medidas sin sentido por doquier.
Su inteligencia viene determinada no porque a vosotros os parezca inteligente, sino por su labor tanto como alcaldesa como ciudadana y a día de hoy creo que no hace bien ninguna de las dos funciones.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/12/10/videos/1386696583_682717.html